jueves, 17 de marzo de 2016

AFLICCIÓN

Por la vida fui dando tumbos,
caminando sendas de lugares ignotos,
buscando y soñando nuevos rumbos
por cielo y tierra, lugares remotos.

Atravesé montañas, surque cielos
que coronaban mares azules,
en noches frías, solo mis desvelos
pensando valles cubiertos de abedules.

Llevo el alma cansada
bajo las alas silentes del ocaso,
resignado el paso, la carga pesada
por el peso del error y del fracaso.

Amo la tarde cuando muere el sol
y asoma lo noche sin estrellas,
busco el reposo, solo quiero paz,
pero esta solo llega con la muerte.

Es una profunda aflicción
tengo la palidez del adiós,
la noche se tiñe de maldición,
pesar y dolor ... ¿Existirá Dios?

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