viernes, 20 de abril de 2018

LA HUIDA

Sociedad de ti huiré,
basta de cuentos falaces, 
por caminos de ripio me iré
con trancos largos y audaces.
Atrás el peso de la cruz
que cargo en mis hombros,
busco la tierra de la luz
aún bajo los escombros.

El cuerpo no siente
cansancio ni tiembla,
atrás la aurora de oriente,
la testa de canas se puebla.
Los años no pasan en vano, 
la risa he perdido,
el mundo es ancho y ajeno,
pero no me ha vencido.

¡El mar! Una costa sola,
cabalga la pena
sobre la cresta de una ola,
y en la arena se abandona.
Bañado por día dorado
descanso en playa solitaria, 
de cadenas liberado
de mi boca mana una plegaria. 

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