miércoles, 18 de abril de 2018

PASADO

Años ha, que dejó mi regazo,
no huelo el aroma de sus cabellos
desde la tarde del último abrazo,
y sigo esclavo de sus ojos bellos.

La amaba durante la luz del día,
la deseaba en la tarde de otoño,
cubría su cuerpo en la noche fría.
La amé mucho, eso no hace daño.

En soledad de recuerdos sufría,
extrañaba su presencia cálida,
su mirada inspiradora de poesía
y sus besos en la aurora pálida.

Tras la nostalgia de un sueño
escribo este poema a su memoria.
¿Ella? yace en brazos del dueño
de su amor. El pasado: ¡Es historia!


No hay comentarios:

Publicar un comentario