lunes, 5 de agosto de 2019

LA GUERRA DE LOS TREINTA AÑOS


La Guerra de los Treinta Años, es uno de los acontecimientos más importantes de la Edad Moderna. De ella resultó la libertad religiosa para varios estados. Durante su transcurso surgieron notables guerreros: Gustavo Adolfo, Wallenstein y Turena. Aseguró el predominio de Francia sobre las otras naciones de la Europa Central. Restableció el equilibrio europeo, roto a raíz de las victorias de Carlos V. Las causas de la guerra fueron de orden religioso, político e internacional.

De orden religioso: El afán del emperador Fernando II de Alemania por unificar sus estados, imponiendo el catolicismo. Las luchas religiosas de Bohemia
De orden político: El deseo del mismo emperador de transformar el Imperio alemán que era electivo, en Imperio hereditario, para dejarle la corona a su hijo. La rivalidad entre el emperador y los varios príncipes que gobernaban sus estados.
De orden internacional: El plan de Francia para arruinar a la Casa de Austria, restableciendo el equilibrio europeo. La rivalidad comercial de Alemania con Dinamarca y Suecia en el mar Báltico.


Período Palatino: La guerra comenzó en Bohemia, parte de Austria, Los bohemios estaban divididos, unos eran protestantes y formaban la Unión Evangélica, otros eran católicos y formaban la Liga Católica. Los católicos destruyeron una iglesia protestante, los ánimos se enardecieron y los protestantes atacaron el lugar donde trabajaban los funcionarios reales, que eran católicos, cogieron a los secretarios y los arrojaron por las ventanas. Este hecho histórico se llama la desfenetración de Praga, 23 de mayo de 1618. Los insurrectos se apoderaron de la ciudad y establecieron un gobierno provisional, declarando que el emperador Fernando II no tenía derecho para gobernar en Bohemia. Llamaron a Federico V, elector del Palatinado, para que se hiciera cargo del trono. Aceptó la designación, se trasladó a Praga y asumió el poder.

                                                La desfenetración de Praga

De este modo, la revolución que en principio fue religiosa, se transformó en revolución política contra el emperador, Fernando II, debido a esta situación envió un ejército a Bohemia, al mando del general Von Tilly, quien por medio del terror, se apoderó de varias ciudades hasta llegar a Praga. Como elector, Federico V no había sabido aprovechar el tiempo para organizar un ejército bohemio, fue derrotado en la montaña blanca por tropas de Von Tilly. En seguida de este triunfo el vencedor entró a sangre y fuego a Praga, Federico V huyó de la ciudad. Como los bohemios le censuraron su conducta, arrojó la capa y el cetro reales en una plaza pública y se marchó. Para castigar a Bohemia, Fernando II prohibió la libertad de cultos, y castigo a Federico V quitándole todos sus dominios sobre el Palatino.

Período Danés: Cuando los electores alemanes vieron que el emperador se apoderaba del Palatinado y de Bohemia, se alarmaron, porque los electores protestantes de Alemania quedaban reducidos a dos, Brandenburgo y Sajonia, siendo católicos todos los electores restantes. Para elegir al emperador los católicos estarían en mayoría y esto no podían permitirlo. Llamaron a Cristian IV, rey de Dinamarca, rival de Alemania en el mar Báltico, y junto con Suecia trataron de arruinar económicamente al emperador. Para esta guerra, el emperador contó con el general alemán Wallenstein que se había distinguido en las guerras religiosas anteriores. Cristian IV resolvió invadir el norte de Alemania, pero fue derrotado por el general von Tilly y después por Wallenstein.

                                                                Wallenstein

Cristian IV firmó la Paz de Lubeck, en las siguientes condiciones: Dinamarca se comprometía a no prestar ayuda a los protestantes alemanes. En cambio, Dinamarca conseguía que se le garantizara la integridad de su territorio. El emperador Fernando, para vengarse de los príncipes que habían provocado esta segunda guerra, publicó el edicto de restitución, por el cual obligaba a dichos príncipes devolver a la iglesia todos los bienes que le habían sido secularizados durante las guerras de la Reforma.

Período Sueco: Para que interviniera Suecia en la guerra de los 30 años, mediaron dos causas: La rivalidad comercial entre Suecia y Alemania. La diplomacia de Richelieu, ministro de Francia que excitó a Suecia contra Alemania a fin de debilitar el poderío del emperador, antes de que Francia entrara en el conflicto.

El rey de Suecia Gustavo Adolfo, era un experto guerrero. El armamento de sus tropas era el mejor de la época. Había ideado un cartucho para el fusil y utilizó con gran eficacia la bayoneta. Su campaña en el Norte y en el Centro de Alemania fue brillante. Primero derrotó al ejército de Tilly cerca de Leipzig, usando la táctica a base de movimientos rápidos de infantería; después al famoso Wallenstein en la batalla de Lutzen, donde el rey sueco se metió a la línea de fuego y fue acribillado a balazos. La guerra terminó con la Paz de Praga de 1635, en condiciones ventajosas para el emperador y desastrosas para los suecos.

                                                        La batalla de Lutzen

Período Francés: Francia creyó que era el momento apropiado para arruinar a la Casa de Austria. El cardenal Richelieu, ministro de Luis XIII, con gran visión, empujo su país al conflicto, seguro de la victoria final. Firmó alianzas con Bernardo de Sajonia, con los Países Bajos y con algunos príncipes de Italia, lanzando sus ejércitos contra Alemania y España, que estaban unidas. Al principio, el emperador Fernando II invadió Francia obteniendo algunas victorias, pero Richelieu puso al frente los ejércitos de Bernardo de Sajonia y al temerario general Chatillón. El primero venció a los alemanes en Alsacia, y el segundo derrotó a los españoles en Arrás y les quitó la provincia francesa de Artois.

Durante varios años ningún bando dominó marcadamente la guerra de los 30 años, ocurrió un cambio de gobierno en los países beligerantes. Fernando III, ocupó el trono en Alemania, y en Francia subió al poder Luis XIV, y entonces la guerra pudo terminar. Los generales franceses Turena y Conde, después de unas victorias, llegaron con sus ejércitos hasta el corazón de Alemania, amenazando con tomar Viena, que era la capital del imperio. Ante este grave peligro, Fernando III prefirió hacer la paz.

Tratado de Wetsfalia, 1648: Fue el tratado más importante de los Tiempos modernos, cuyas consecuencias aún se dejan sentir en la época actual. Condiciones: El emperador de Alemania reconoce que los príncipes de su país eran soberanos en cada uno de sus respectivos estados. Se establece una completa libertad religiosa en Alemania. Y Alemania devuelve a Francia las provincias de Alsacia y Lorena.

Tratado de los Pirineos: Como la guerra había sido también contra España, fue necesario firmar con esta nación un tratado aparte y este fue la Paz de los Pirineos, 1658. Según ella España devolvía a Francia las provincias de Rosellón y Artois, situadas en la frontera con los Países Bajos. Terminando así la Guerra de los Treinta Años.

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