
que cambió la vida
de un rostro dilecto.
Nunca pensamos
el daño que nuestra pasión
provocaría, ciega la razón
nos dejamos llevar por amor.
Fueron tardes y noches
de encuentros tormentosos,
de besos y lujuria desatada
con mi hermosa bienamada.
Amor en la noche oscura,
confesiones y detalles
que perduran toda la vida,
una gran amistad pasional.
La noche y la sinrazón.
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