domingo, 6 de enero de 2019

LA LECTURA

La lectura un camino
al saber, una ventana
a la cultura histórica
y al buen conocimiento.

Expande la mente, 
es el mejor proceso
de comprensión de ideas
transmitidas por sabios.

Hay que leer para conocer,
es una puerta al universo,
a ese interés intelectual
que debiéramos cultivar.

La lectura requiere tiempo
y dedicación, para retener
y comprender lo escrito,
y lo que nos dice el autor.

Leer es interesante, un don 
que no todos saben apreciar,
porque la pobreza de espíritu
es común en los incultos.


CONFESIÓN

En la soledad del lugar
que elegí para reencontrarme,
pienso en lo que he vivido
a lo largo de mis latos años.

Tuve unos buenos padres, 
preocupados de proveer
y educarnos buenamente,
para enfrentar los desafíos.

Historia de vida de dulce y agraz,
no siempre hice las cosas bien
ni estuve en el lugar indicado,
muchos errores no forzados.

Que al final pasan la cuenta
cuando ya estamos en el adiós
de la vida, en un esfuerzo duro
y agotador porque hay que subsistir.

No hay vuelta atrás, no podemos
volver a empezar, la suerte está
echada y hay que asumirla
sin quejas, ni remordimientos.

Son los últimos años de vida,
con una salud asaz complicada
que hay que sobrellevar con
 cierta dignidad y estóicamente.

¡C'est la vie!




sábado, 5 de enero de 2019

¡DESPIERTA CHILE!


El pueblo debe despertar, salir del Limbo, pensar y tomar acción para conseguir una vida mejor, sin abusos ni discriminación. Luchar por una real justicia social, que termine con la omnipotencia del Gran Poder económico que nos tiene agobiados y con la soga al cuello.

No es posible que tengamos pensiones de hambre, después de haber trabajado 45 o más años. No se puede seguir aceptando que, con las cotizaciones de todos los chilenos, lo dueños de las AFP obtengan millonarias utilidades. Utilidades que deberían llegar, en un 70 % a los cotizantes, dueños del dinero y no al bolsillo de inescrupulosos del lucro.


La gente debe salir a las calles, a reclamar y exigir que el Estado piense en los trabajadores y no en los grandes grupos económicos como sucede ahora. No es posible que solo un 3 % obtenga y disfrute de los recursos que todos producimos. El chancho está muy mal pelado y la gente ya no vive, sufre con las deudas que tiene que asumir para poder salir adelante.

Tenemos que salir a derrotar el neoliberalismo, así no podemos continuar, un sistema de brutal endeudamiento, que es la tragedia de muchos hogares. Exigir una Asamblea Constituyente para terminar con los vicios de la Constitución de la dictadura, que la derecha defiende con dientes y muelas. Sacar a los corruptos políticos, que sirven al poder del dinero, que los financia y no al pueblo que votó por ellos. Terminar con sus jugosas dietas, que son una bofetada para los que ganan el salario mínimo.

Chilenos: ¡Despierten! Hombres y mujeres salir a las calles en un gran y masivo Paro Nacional: estudiantes, profesores, empleados públicos, de la salud, del retail, mineros, chilenos todos, paralizar el país hasta que seamos escuchados. 

viernes, 4 de enero de 2019

CLAUDIO ARRAU


Claudio Arrau nace en Chillán, Chile el 6 de febrero de 1903, fallece en Murzzsuchlag, Austria el 9 de junio de 1991. Fue un pianista chileno de fama mundial, interprete de un repertorio que abarcó desde la música barroca hasta obras de música contemporánea. Arrau tuvo de maestro al pianista Martín Krause, que a su vez tuvo por maestro a Franz Liszt.

Su padre, Carlos Arrau Ojeda falleció en un accidente ecuestre, lo que motivó a su madre Lucrecia León Bravo, que era pianista, a dar enseñanzas de ejecución de piano. Gracias al talento y educación de su madre Claudio a los tres años leía partituras y a los cinco años dio su primer recital en Chillán. Tras una sesión de piano frente al presidente Pedro Montt y el Congreso Nacional, se le otorgó una beca para que estudiara en Berlín, en el Conservatorio Stern, junto al maestro Martin Krause.

Durante este período ganó varios premios, incluyendo el Primer Premio del Concurso de la Casa Rudolph Ibach y la Gustav Holländer Medal. En 1914 da su primer recital en Berlín y luego inicia una gira por Alemania y Escandinavia. En 1918 hizo una gira por toda Europa, tenía quince años de edad. Franz Krause falleció en 1918 que afectó mucho a Claudio Arrau, tal era el respeto que tenía por su maestro. Supo reponerse y siguió dando conciertos, hasta que en 1920, recibe el premio Franz Liszt por dos años consecutivos.

Ya consagrado en Alemania, intérprete avezado tanto en música clásico-romántica como composiciones vanguardistas, Arrau emprende gira por Norteamérica, Sudamérica y Chile, que acabaron por confirmar mundialmente su virtuosismo. Al comenzar la Segunda Guerra Mundial abandonó, junto a su esposa, su residencia en Alemania nazi, radicándose en Estados Unidos. En 1980 la Orquesta Filarmónica de Berlín le otorgó la medalla Hans von Büllow.

Recibió varias distinciones, incluyendo La Legión de Honor de Francia, El Premio de la Música de la Unesco, la medalla Beethoven de Nueva York, el grado de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Oxford, entre muchos otros. Arrau mantuvo a lo largo de toda su trayectoria la pulcritud  en sus interpretaciones.

El repertorio recurrente de Arrau estuvo conformado por las obras de Bach, Brahms, Beethoven, Schubert, Liszt, Schumann, Chopin y Debussy. Su vida estuvo marcada por la ausencia de Chile, aún cuando se cuentan cerca de veinte visitas musicales, siempre caracterizadas por la gran recepción popular. A los ochenta años se le otorgó el Premio Nacional de Artes Musicales.

Para conmemorar el centenario de su nacimiento, el año 2003 fue declarado en Chile "Año Claudio Arrau" mediante decreto del Ministerio de Educación de Chile.





OLIMPIA

Tenía una una belleza 
de diosa del Olimpo,
de brillante piel canela
suave como el armiño.

De andar lento y sutil,
su cuerpo iluminaba
su entorno, era un sol
de acariciante figura.

Todos la admirábamos,
pero ella pasaba seria,
como si nada, con la mirada 
perdida en el espacio.

Su vida era un misterio
que provocaba pasión,
¿cómo conquistarla?
Ese era un tema complejo.

Olimpia la llamé ...
inspiraba sentimientos
que nunca le confesé, 
una diosa para soñar. 





jueves, 3 de enero de 2019

PRIMO GASTÓN


Somos los primeros hijos, nietos y sobrinos de la familia, uno de 1939 y el otro de 1943. Bastante agua ha pasado bajo el puente. En el siglo XXI seguimos en la vida, en la batalla diaria, que nos hace seguir siendo personas útiles.

En la memoria histórica de nuestras latas existencias, surgen recuerdos de la niñez, en la Quinta de calle Roma, casona antigua, de principios del 1900, con muchos árboles frutales, una higuera y un gran nogal. Varios parrones, el granado, el laurel y muchas flores. Las nobles tinajas donde se guardaba el agua que traía un carretón aljibe. Donde me corte el pie en una acequia, que me curaba Julio y yo lo agarraba a garabatos. 

Después pasamos por otras casas: Tropezón, Independencia, donde se casó Teresa con Raúl; Compañía, aquí se casó Chita y nació Marcela. Tus pesadeces cuando yo era chico, cuando me metías miedo, también íbamos a la Quinta Normal con Marta; Bilbao, las pichangas con Raúl en el Parque Bustamante; Las Condes. En fin, es historia pasada, en la que compartimos muchas cosas, que se fueron con el vuelo de los años. Esas largas vacaciones en Cartagena, dos meses en la playa, lo mismo en Quintero, donde ya éramos más grandes y ya andábamos tras las chicas.

Tiempo de estadio, hinchas de la U, que nos deleitaba con el Ballet Azul. El segundo campeonato logrado, después del de 1940, en 1959, cuando le ganamos la final a ColoColo. Fueron diez años de triunfos, seis campeonatos y cuatro vice-campeonatos. Los Pentagonales y Hexagonales de verano. Trabajabas en Banco Italiano y yo en Los Gobelinos. Primero a la Fuente Alemana de Alameda, comer unos buenos sanguches y un barrilito de cerveza y de ahí al Nacional. ¡Cuantas satisfacciones vividas!

Viajé al norte, Arica, me casé, hice mi vida allá por largos años, nos perdimos de vista. No nos vimos desde 1970, salvo un par de oportunidades por los 1980s, en tu casa de Chile-España, que nos juntamos todos los primos y las tías. Nos vinimos a reencontrar en este nuevo siglo, después del deceso de Violeta. Unas cuantas reuniones en tu campo, días de mucha y buena conversa, de  lectura, buena comida y ver los excelentes partidos de la Liga Inglesa.

Hemos tenido una buena amistad. ¿Cuándo nos volveremos a ver? ¡Difícil precisarlo con mi salud quebrantada! ¿Quizá esto sea el adiós definitivo?

POESÍA Y ROSAS

En la vida todo cambia, 
el tiempo corre a prisas 
y los usos y costumbres
ya no son los de antaño.

No hay romanticismo,
se ha perdido el culto
a lo bello y espiritual,
la poesía no es la misma.

Aquella que empleábamos
para conquistar a esa mujer
que nos hacía soñar,
palabras que nacían del alma.

Morena de mis recuerdos,
la que conocí alguna vez
y me hechizó con su voz,
era ternura hecha mujer.

Le agradaba sentirse admirada,
me coqueteaba sus encantos,
aquellas tardes de citas secretas
donde todo era amor y frenesí.

Poesía, rosas y esmeraldas.