miércoles, 12 de octubre de 2016

PIO BAROJA (III)

                                                Pio Baroja y Nessi (1872-1956)


Su principal aporte a la literatura es la observación y valoración objetiva, documental y psicológica de la realidad que le rodeó. Dotado de una gran agudeza psicológica a la hora de conocer a las personas.

En sus novelas reflejó una original filosofía realista, producto de su observación objetiva, impregnada de un profundo pesimismo, pero que predicaba una especie de redención por la acción, de ahí los personajes aventureros y vitalistas que inundan la mayor parte de sus novelas.

La vida política de Baroja acusa gran incoherencia, al igual que otros aspectos del escritor,  pero al cabo se deja ver una evolución hacia el conservadurismo similar a otros autores de la Generación del 98 como Azorín, Unamuno (pero no como Antonio Machado o Ramón Valle-Inclán).

Los periodos anarquistas y republicanos se localizan al principio de su trayectoria, y los totalitarios al final. Todos ellos reflejados en su obra periodistica. En su primera etapa de bohemia en Madrid, tuvo contacto con anarquistas españoles. Después se alineó con el Partido Republicano Radical. Curiosamente fue cofundador de la Asociación de Amigos de la Unión Soviética. Luego critica el advenimiento de la Segunda República Española.

Entre 1913 y 1935 aparecieron los 2 volúmenes de una larga novela histórica, Memorias de un hombre de acción. En 1938 publicó Comunistas, judíos y demás ralea, donde se muestra hostil a la democracia y a la política en general. Asimismo fue un asiduo del género memorialístico y autobiográfico.

El Baroja narrador creía insuficiente el arte para reflejar lo que a él más le importaba: la verdad de la vida, su reflejo literario, si de veras era sincero, debía despertar la misma insatisfacción que provocaba su propia vida. 

Un personaje bastante controversial y complejo pero, sin lugar a dudas, uno de las más grandes autores de la literatura hispano parlante.

PIO BAROJA (II)

                                             Pío Baroja y Nessi (1872-1956)


Al regresar a Madrid hace frecuentes excursiones a la Sierra de Guadarrama y al Monasterio de Santa María de El Paular. En una de esas excursiones conoce al suizo Paul Schmitz, hispanista, escritor y traductor de Friedrich Nietzche, y entra en contacto con las ideas del gran filósofo.

En su novela Camino de perfección aparecerá relatada esa excursión y ese personaje tan importante para él. Realizará varias excursiones a Extremadura, hará senderismo por Jutlandia en Dinamarca. Vagabundeó por toda la Europa occidental (en Juventud, egolatría, él se define como "hombre humilde y errante")

Entre sus compañeros de paseos, el que más destaca es Valle-Inclán, porque su mejor amigo, Azorín, no gustaba de andar. Estuvo en Tánger como corresponsal de El Globo, impreso en Madrid. Viajó por toda Europa, París, Londres, Roma, Bélgica, Suiza, Alemania, Noruega, Holanda y Dinamarca.

En 1900, escribe su primer libro Vidas Sombrías, muy leído y comentado por Unamuno, Azorín, Benito Pérez Galdós. Ese mismo año publica su primera novela La casa de Aitzgorin, iniciando su carrera como escritor y ensayista.

Baroja cultivó preferentemente el género narrativo, pero se acercó al ensayo y ocasionalmente al teatro, la lírica (Canciones del Suburbio) y la biografía. Contribuyó al libreto de una opereta escrita por el músico Pablo Zorozábal titulada: Adiós  la Bohemia, estrenada en el Calderón en 1933.

Agrupó su novela en nueve trilogías, y dos tetralogías: Tierra Vasca, La lucha por la vida, El pasado, El mar, La raza, Las ciudades, Agonías de nuestro tiempo, La selva oscura,La juventud perdida y La vida fantástica.

(Continuará)


PIO BAROJA (I)

                                                 Pío Baroja y Nessi (1872-1956)

Nace en San Sebastián el 28 de diciembre de 1882, fallece en Madrid el 30 de octubre de 1956. Creció en el seno de una familia acomodada de San Sebastián, relacionada con el periodismo y los negocios de imprenta. Su padre José Baroja Zormoza, fue ingeniero de minas, de ideas liberales, ejerció el periodismo y su posición de ingeniero. Su madre Andrea Nessi Goñi, descendía de una familia italiana lombarda, de Como, a orillas del lago del mismo nombre.

Baroja acabó su bachillerato en el Instituto San Isidro, tras presentarse al exámen Pio decidió estudiar la carrera de medicina. Como estudiante de medicina no destacó, no por falta de talento, sino por desinterés. Ninguna profesión le atraía, tenía afición por la escritura. Durantes sus prácticas de cuarto año, en el Hospital de San Juan de Dios, el de San Carlos y en el General, descubrió su indiferencia por la medicina.

Su familia se trasladó a Valencia, donde continuó sus estudios, y se pudo licenciar. Viajó a Madrid para doctorarse lo antes posible. Durante este tiempo inicia su carrera periodística, escribe artículos en la Unión Liberal, de San Sebastián (1889-90), y para el diario La Justicia de Madrid. En 1886, presenta su tésis: El dolor, estudio de psicofísica. Regresa a Valencia y se entera de una vacante de médico en Crestona, en Guipúzcoa.

Allí ejerce, lleva una vida penosa y mal remunerada. Tenía repuación de problemático, como era agnóstico no se llevaba bien con el alcalde, con el párroco y el sector católico del pueblo, por no asistir a misa los domingos. Desde su temprana niñez, nunca simpatizó con la iglesia como cuenta en sus autobiografías. Tras un año de actividad médica, Pio Baroja abandona la práctica de su profesión. Regresa a Madrid y regenta una tahona familiar, cercana al monasterio de las Descalzas.

En esas largas estancias tras el mesón de la panadería, lee con avidéz filosofía, desde Inmanuel Kant a Arthur Schopenhauer, y más tarde se introduce en la filosofía de Nietzche. Instalado en Madrid, colabora en diarios y revistas, simpatiza con las doctrinas sociales anarquistas, al igual que su contemporáneo Miguel de Unamuno. Abominó el nacionalismo vasco, contra el que escribió su sátira "Momentum catastrophicum". En verano iba a ver las obras de teatro que se representaban en los jardines del parque El Retiro de Madrid.

En 1889 viaja a París, presencia su vida, costumbres y alborotos franceses. Asiste a la vida nocturna de los cabarés, y vive apasionadamente los sucesos del caso Dreyfus.

(Continuará)

martes, 11 de octubre de 2016

ESCUCHA CHILE


Los países vivímos de la memoria histórica, la que comenzamos a aprender cuando estamos cursando nuestros estudios básicos y medios (preparatoria y humanidades en mi tiempo). Historia que, si fuera bien contada, no tiene nada que ver con la que nos enseñaron en las aulas escolares. Y, en mi opinión, hoy se enseña cada vez menos, sin la rigurosidad de antaño.

En efecto, desde que Chile existe, el estado y el  Gran Poder nos han enseñado lo que ellos quieren que sepamos, ocultando bajo la alfombra hechos deleznables de violencia, siempre contra el pueblo desarmado y hambriento, no solo de comida, sino también de educación y reivindicaciones sociales, ya que vivía explotado por la avaricia y codicia extrema del Patrón. Una situación que no ha cambiado mucho.

El pueblo ha sufrido muchos dolores, eternas luchas sociales, acalladas a sangre y fuego por orden del poder, según ellos para resguardar el orden y la paz social. En consecuencias que nada de eso es cierto, solo estaban sirviendo al poder económico que domina y maneja todo, hasta nuestros días. Así, los explotadores de siempre, han mantenido a raya las legítimas aspiraciones de la gente.

Lo trágico de la historia de Chile, es que han intentado borrar todo vestigio de las atrocidades, bestialidades y masacres cometidas, por las autoridades, contra su propia gente. Así no se protege la "manoseada" institucionalidad. Solo están escondiendo sus errores y pecados, la tortura y la traición perpretada en contra del pueblo.

Lamentablemente, los regímenes autoritarios, que no representan a las mayorías, solo sirven al gran postor, la casta pudiente, la canalla dorada, que solo vela por sus mezquinos y bastardos intereses. Hoy, la gente está manipulada por el Gran titiritero. Con farándula, matinales y la nomofobia, que los mantiene en el limbo de la ignorancia. Así los pueden seguir explotando a sus anchas: AFP, Banca, Cajas de Compensación, Colusiones de Farmacia y del Retail, Corrupción política, Isapres, y un largo etc.

Chilenos: ¡Despierten! no permitan que los continue sometiendo el nefasto sistema neoliberal. Ni derechas ni izquierdas, ni fascismo ni comunismo, que han demostrado su incapacidad para gobernar en pro del pueblo, han fracasado, y no han sido la mejor solución. 

lunes, 10 de octubre de 2016

ALBERTO BLEST GANA

                                                          Alberto Blest Gana

Alberto Blest Gana nace en Santiago de Chile, el 4 de mayo de 1830, fallece en París, el 9 de noviembre de 1920. Fue un novelista y diplomático chileno, considerado el padre de la novela chilena. Era descendiente de irlandés y vasco.

Fue hijo del médico irlandés, Guillermo Blest, impulsor de la modernización de la medicina chilena en la primera mitad del siglo XIX, y de la criolla chilena María de la Luz Gana López. Inició sus estudios en el Instituto Nacional, del que fue transferido a la Escuela Militar.

En 1847, partió a Francia a perfeccionar estudios militares. En París, donde debió leer novelas de Balzac y ser testigo de la Revolución 1848, permaneció cinco años, primero en la Escuela Primaria de Versalles, y después en la Escuela del Estado Mayor. Regresa a Chile a fines de 1851, cuando muere su madre.

Se le consideraba pionero en iberoamérica de la novela realista, en la misma cuerda de Balzac y Stendhal. Su producción temprana está empalmada con la tradición romántica. Mantuvo apego por argumentos de tema sentimental, pero con tratamientos que hacen énfasis en lo social y sicológico.

En sus obras la trama, imbuida en la "pequeña historia", se enlaza con momentos claves de la historia de Chile. Escribió novelas realistas en castellano bastante antes de que también lo hiciera, por ejemplo, Benito Pérez Galdós. Blest Gana también incursionó en poesía, articulos costumbristas y dramaturgia.

Entre sus obras más conocidas se encuentran La aritmética y el amor (1860), Martín Rivas (1862), El ideal de un Calavera (1863), La Flor de la Higuera al año siguiente, Durante la Reconquista (1897) y el Loco Estero (1909)

GUY DE MAUPASSANT




















Henry-René-Albert-Guy de Maupassant (1850-1893)



Guy de Maupassant nace el 5 de agosto de 1850 en Dieppe, Francia, y fallece el 6 de julio de 1893 en París, a consecuencias de una sífilis, y sepultado en el Cementerio de Monsparnasse.

Desde temprana edad su madre, Laure Le Poittevin, lo indujo al estudio de las lenguas clásicas. Su padre, Gustave de Maupassant era un indolente, engañaba a su madre con otras mujeres. Cuando tenía doce años, sus padres se separaron.

Su juventud fue muy apegada a su madre, se desarrolló en Étretat y más adelante en Ivetot, antes de marchar a estudiar al liceo de Ruan. Fue admirador y discípulo de Gustave Flaubert, quien ocupó el lugar de la figura paterna.

El escritor se trasladó a vivir a París, luego de la derrota fracesa en la Guerra franco-prusiana de 1870. Comenzó a estudiar derecho, pero reveses económicos le obligaron a dejar sus estudios, que de por sí, no le convencían, y a trabajar como funcionario en varios ministerios, hasta que publicó su primera gran obra: "Bola de Sebo", en las Veladas de Médan, un volúmen naturalista preparado por Émile Zola. Un relato, de corte realista según las directrices de su maestro Flaubert.

Su vida parisina trasncurrió en la mediocridad de su trabajo, deporte del remo, en su vida díscola y promiscua. Tras su carácter pesimista, misógino y misántropo, se encontraba la poderosa influencia de Flaubert, y las ideas de su filósofo de cabecera, Schopenhauer.

Guy de Maupassant está considerado como uno de los más importantes de la escuela naturalista. Su prosa es sencilla pero directa, sin artificios. Sus historias, variopintas, transmiten fielmente la sociedad de su época.

Admirado por Chéjov, Tolstoi, Horacio de Quiroga. Su obra incluye séis novelas Una Vida, Bel Ami, Fuerte como la Muerte, y más de trescientos cuentos.

CAMILLE PISSARRO

                          Estudio de Camille Pissarro, pintor impresionista


Camille Pissarro nace el 10 de julio de 1830, en Carlota Amalia, Saint Thomas, Dinamarca; fallece el 13 de noviembre de 1903 en París, Francia.

Su padre era de origen portugués, un judío sefardí, de nacionalidad francesa, su madre fue la dominicana Rachel Manzano-Pomié. Después de estudiar en Francia, regresó a Saint Thomas para ayudar en el comercio de sus padres. 

Posteriormente abandonó su hogar, porque sus padres se oponían a que se convirtiese en un artista. Viajó a Venezuela (1852) en Caracas y La Guaira se dedicó plenamente a la pintura, realizando paisajes y escenas costumbristas.

En 1855 se trasladó cerca de París, instalándose en la localidad de Passy. Allí asistió a la Escuela de Bellas Artes, de marcado corte académico, e influenciado por el estilo de pintores como Eugène Delacroix, Charles-Francois Daubigny y Jean-Auguste-Dominique Ingres.

Pissarro es un pintor impresionista, se le conoce como el "padre del impresionismo". Pintó la vida rural francesa, paisajes y escenas de campesinos trabajando. Como también escenas urbanas en Montmartre.



Pissarro fue asimismo un teórico de la anarquía, frecuentó con asiduidad a los pintores de la Nueva Atenas, que pertenecían a ese movimiento. En París tuvo como discípulos a Paul Gauguin, Paul Cézanne, Jean Peske y Henry-Martin Lamotte.

Sin lugar a dudas fue uno de los padres del impresionismo, junto a Cézanne, Degas, Gauguin, Manet, Monet, Toulousse-Lautrec y Van Gogh, entre otros artistas.