Marco Polo nace en
Venecia, Italia el 15 de septiembre de 1254, fallece en Venecia el 8 de enero de 1324. Fue un explorador y mercader veneciano, hijo de
Nicolás Polo que con su tío
Mateo Polo, que pertenecían a una ilustre familia de mercaderes de la próspera
República Veneciana, ambicionaban comerciar con el
pueblo Tártaro de Oriente. Ambos hermanos emprendieron una expedición hacia Oriente el año
1255. Cuando hubo noticias de su llegada al territorio, el emperador mongol
Kublai Kan los mandó llamar, dado que la presencia de unos latinos constituía un hecho extraordinario. Durante
14 años los hermanos
Nicolás y Mateo Polo permanecieron entre los mongoles.
A su regreso, los Polo actuaron como
embajadores del emperador y visitaron al
Papa en su nombre, para transmitirle el deseo de Kublai Kan de que éste enviara
sabios y
sacerdotes a visitar su Imperio. En el año
1271, y con la bendición del papa
Gregorio X, incluido Marco Polo que tenía diecisiete años, comenzó su segundo viaje por tierras orientales. Atravesaron
Israel, Armenia y llegaron a las regiones de la actual
Georgia y luego al
Golfo Pérsico.
Desde allí remontaron hacia el norte, cruzaron
Persia y después las montañas de
Asia Central, siguiendo la
ruta de la
seda. La travesía de
Pamir los condujo a los dominios del Gran Kan Kublai . Tras superar los desiertos que rodean
Lob Nor, los Polo llegaron a
Kancheu, la primera ciudad realmente china, donde establecieron contacto con una civilización que practicaba el
budismo; permanecieron en el lugar un año, durante el cual se dedicaron al comercio. Siguieron viaje, con una escolta enviada por Kublai Kan para conducirles al nordeste de
Pekín. El soberano tomó a
Marco Polo bajo su protección personal, le demostró una confianza absoluta y le asignó todo tipo de misiones: ingresó al
cuerpo diplomático de la corte y se convirtió en
gobernador, durante tres años, de la ciudad de
Yangzhou. Su padre y su tío se dedicaron a los negocios, y actuaban como consejeros militares de Kublai Kan.
El viaje de Marco Polo
Marco Polo tuvo oportunidad de viajar por todo el territorio de la
dinastía mongol, que se hallaba en pleno apogeo, y adquirir conocimientos sobre la cultura y las costumbres de
China. Destacaban el esplendor de la capital, su organización administrativa y la de todo el país, el sistema de
correos, la construcción de
obras públicas, el trabajo
artesanal de la seda y el uso de
papel moneda. Cuando los Polo le manifestaron a Kublai Kan su deseo de partir éste no se opuso, pero les confió una última misión: escoltar hasta
Persia, vía marítima, a una princesa china que iba a casarse con un
kan persa. En
1295 llegaron a
Italia, fueron recibidos con muestras de interés como de incredulidad, por lo que se vieron obligados a
exponer sus riquezas para que la gente creyera sus historias.
En el transcurso de una batalla entre las flotas de
Génova y
Venecia, Marco Polo, capitán de una galera veneciana, fue capturado por los genoveses. Durante los tres años que estuvo prisionero dictó el relato de su viaje a un compañero, escritor de profesión, de este modo
el viaje de Marco Polo quedó recogido bajo el título de
El descubrimiento del mundo, también conocido como
El millón o Libro de las maravillas del mundo. Estas narraciones constituyen el primer testimonio fidedigno del modo de vida de la
civilización china, así como las costumbres de sus países vecinos:
Siam (Tailandia), Japón, Java, Cochinchina (que es una parte de Vietnam), Ceilán (hoy Sri Lanka), Tibet, India y Birmania.